¿Cuánto tiempo hace que colaboras con APOYAT?


Trabajo como monitor en este centro desde hace un año, aproximadamente.


¿Cómo entraste en contacto con la asociación? ¿Habías oído hablar de APOYAT con anterioridad?


Entré en contacto por un miembro de la Junta Directiva. Había oído hablar de APOYAT, aunque no conocía personalmente cómo se trabajaba. Siempre había relacionado la asociación con Víctor Guerrero. Es un hombre que me merece mucho respeto y admiración.


¿Qué sueles hacer diariamente en la casa? ¿Consideras que es necesario? ¿Por qué?


Mi función en la casa consiste en tareas de monitor entre las que se incluyen el acompañamiento, coordinación del grupo durante las horas del mediodía y la noche. Sobretodo se trata de controlar y vigilar que no haya problemas en el grupo.
Mi labor la veo necesaria y conveniente, ya que la convivencia genera a veces conflictos que no todas las personas pueden afrontar de forma pacífica. En otros casos, es importante controlar que las normas se cumplan.


¿Qué te mueve a colaborar con la asociación?


Es un trabajo que me gusta, me siento bien participando y poniendo mi grano de arena con estos chavales.


¿Te ha afectado personalmente tu trabajo con personas que tienen problemas de drogadicción?


Personalmente, me he visto enriquecido en este trabajo, mi opinión y actitud hacia los chavales con problemas ha cambiado radicalmente, pero, principalmente creo que se debe a que no conocía de cerca este problema.


¿Puedes contarnos algunas experiencias que te hayan ocurrido en este tiempo? ¿Y alguna menos satisfactoria?


En cuanto a experiencias satisfactorias, destaco el ver que algunas personas tiran para adelantarte con sus vidas y las normalizan. En cuanto a experiencias negativas, me cuesta aceptar que otros chavales se marchen voluntariamente y no se quieran dar una oportunidad para cambiar.


¿Cambiarías alguna cosa de las que haces o de las que ves cotidianamente? ¿Por qué?


Respecto a cambios en el trabajo, pienso que no me siento capacitado para cambiar nada. A medida que pase el tiempo y lo conozca mejor, creo que sí me surgirán otras alternativas para el cambio.


¿Cómo crees que va a ser el futuro para los internos una vez que acaban con éxito nuestro programa? ¿Cómo crees que se podría mejorar?


El futuro de estos chicos puede ser muy bueno si se encuentran fuertes para luchar por estar bien y tener claro que ese camino no les conduce a nada bueno.


Pienso que sería conveniente, si fuera posible, el hacer seguimiento durante el tiempo. Es necesaria una ayuda para que empiecen a tabajar y puedan desarrollar su vida normalmente.


¿Puedes darnos alguna idea de cómo podría mejorar la asociación la asistencia a los internos?


Una idea podría ser que empresas grandes e instituciones tuvieran puestos específicos para reincorporar a estos chavales al igual que otros colectivos como discapacitados, minusválidos físicos o psíquicos, etc.